Composición editorial de aceite de aguacate sobre mármol

Aceites · Aguacate

Aceite de aguacate

De la costa de la Axarquía, al este de Málaga — recogido a mano en plena madurez, prensado en frío por debajo de 40 °C.

La idea detrás del aceite

El aguacate guarda su aceite del mismo modo que la aceituna — replegado en la pulpa, esperando paciencia más que prisa. Lo tratamos en consecuencia. Sin disolventes, sin calor por encima de la temperatura del cuerpo, sin atajos del árbol al cristal.

Lo que termina en la botella es verde profundo y casi mantecoso, denso en la cuchara, suave en la boca. Una estación sostenida en vidrio, una fruta devuelta a la mesa tal como creció.

Aguacates dispuestos con hojas de menta

Origen

Axarquía, al este de Málaga

Al este de Málaga, donde el Mediterráneo se inclina contra las primeras laderas, las mañanas se mantienen suaves hasta diciembre. La costa de la Axarquía cultiva aguacates desde los años sesenta — un pequeño milagro para una fruta nacida al otro lado del océano. Los huertos suben terrazas de piedra antigua. A los árboles no se les apremia.

Compramos a una cooperativa de productores que comparten una sola regla: la fruta sólo deja la rama cuando la pulpa cede bajo el dedo. Nada cogido en verde. Nada forzado. La cosecha se alarga durante meses, no semanas, porque cada árbol decide por sí mismo.

El Oficio

Horas, no días

La distancia entre el árbol y la prensa se mide en horas. Los aguacates se abren, se deshuesan, se despulpan a mano. La pasta se malaxa lentamente y se prensa en frío — nunca por encima de 40 °C, lo que permite al aceite conservar su verde profundo, su densidad mantecosa y los antioxidantes que una prensa caliente quemaría sin avisar.

Se filtra una sola vez, se vierte directamente en vidrio oscuro, se sella y reposa unas semanas antes de salir del molino. Hacemos lotes pequeños porque confiamos en los lotes pequeños. Un buen aceite no se hace deprisa.

Medio aguacate con aceite cayendo

Tres lecturas

El Virgen Extra es la voz cruda del huerto — afirmativa, vegetal, viva. El Virgen Extra Ecológico es la misma voz, auditada por la hoja europea. El Refinado es más callado por diseño: filtrado, estable al calor, pensado para la sartén, el wok, las temperaturas altas donde una primera presión protestaría. Ofrecemos los tres porque ninguna cocina es una sola cosa.

La colección

Aceite de aguacate sobre un cruasán

Maridaje

Dónde pertenece

Un hilo de Virgen Extra sobre pan tostado caliente, donde otra casa pondría mantequilla. Una cucharada plegada en una sopa de invierno justo antes de servir. Una ensalada de hojas amargas aliñada sin más con sal, limón y un buen chorro.

El Refinado va a otra parte — al fuego alto, al salteado, al wok donde el punto de humo importa más que el perfume. Los dos pertenecen al mismo estante. Ninguno se disculpa por el otro.

Una cata privada

Pruebe los tres juntos.

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